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Luna lunera caramelera: qué camino seguir por el mar?
Había una vez un doctor honrado, una nena linda, un perro muy bueno, cuatro hijos delgados, pescados dorados, una luna ancha y un mar muy azul: todas esas cosas había una vez...
Dos eran sus manos, su aliento mi luz, y dos eran su amor.. . Cavaba la niña su pena muy honda en el mar azul y preguntaba a las olas
- Olas, olas, si le quiero tanto, ¿por dónde he de andar? Una rana vaga que dormía en el estanque: saltó: uno, dos y tres!.... Solo contestaban el sol y la mar.
Marta Zabaleta
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