El jardin de enfrente
 
                                                       dedicado a Miguel de Boer

 
Soy un signo, sos un símbolo.
La mañana despereza en arrullos y añoranza
soy la plata, sos el rio, sos el sol de la esperanza.
La atmósfera es tan espesa que hasta se pisa y se toca
la pradera se bifurca en casas de lontananza
surge el trigo, brilla el agua, nace el trino
mis dos pescados cuando me hablan
me salvan.

 
El sol todo lo trastorna y las varas de retama
se acicalan de capullos para esconderse en las ramas.
Tulipanes hay de todos los colores y perfumes
compiten salvia con menta, lino con musgo
abro mis manos y se pueblan de un millon de petalos blancos
y en mis espaldas circulan abejas, hormigas, avispas,
recortada sobre el pasto cuento una a una las violetas
que simulan una familia hecha de una celeste dulzura
y esta tu pecho caliente tu sonrisa tempranera
tus dos brazos estan cruzados tus hijos
estan
llamando
y los mios expectantes
la primavera
echó encima
todos lo malos sentidos
y en mi casa solo queda
un lugar para adorarte.

 
 
 
MARTA ZABALETA