me llevaron los pies
sin preguntarme
a ese lugar que junto
tu tristeza
y puedo estar contigo
acompañada
de muertes mal habidas
en madrugada
y apagarme
cada vez que el sol me
anuncie que es mañana.
pero mis labios aún
murmuran tu nombre
el rocío
salpica de gotas por tu rostro y tu sonríes
mientras mi ser se
pliega, ciego y mudo, te recuerda
jugando con tu perro
esta mañana.