Fosas comunes de huesos incontables

 
me llevaron los pies sin preguntarme
a ese lugar que junto tu tristeza
y puedo estar contigo acompañada
de muertes mal habidas en madrugada
y apagarme
cada vez que el sol me anuncie que es mañana.

 

 
pero mis labios aún  murmuran tu nombre
el rocío salpica de gotas por tu rostro y tu sonríes
mientras mi ser se pliega, ciego y mudo, te recuerda
jugando con tu perro esta mañana.

 


MARTA ZABALETA