Dedicado a Miguel Ángel de Boer, con mi mas tierno y profundo afecto

 

 
Había una vez un niño que soñaba. Soñaba que iba a crecer y vivir en paz. Soñaba que no existía el miedo.Y amaba y amaba solo por amar.Y hasta soñaba que la intolerancia era una cosa de la antiguedad.
 
Pero el niño también soñaba ... en la  libertad...que era como un tesoro y le hacia un huequito en la playa y lo guardaba para la posteridad. Y el niño soño
y soño, no tan solo por soñar.
 
El niño creció y no sabia como mentir. Y el tierno niño creció, y no le dijeron la verdad, creyendo que a todos les importaba la honestidad.
 
Cuando descubrió que durnate un incendio una ola le había borrado el hoyo de la libertad, se sentó en la playa para dejar para siempre de soñar. Pero el niño era muy tímido, y demasiado bueno, y no se pudo enojar con el mar. Entonces el mar le recogió una piedra y se la regalo, y con las piedras el niño empezó de nuevo a soñar. Que las piedras eran puras. Y eran soportes de la igualdad. Que las piedras sonreían, y que eso era el eco del mar.Que las piedras se escondían, y eran la sombra del mar. Que eran muchas muchas las piedras, mas sus amores lejanos, que en las estrellas había mar.Y las sembró junto a ese, su mar. 
 
Y esos sueños, su misterio, y ese niño crecerán mientras haya mar.
Y los hombres . soñaran..
cada vez que el niño llore
cada vez que no haya paz
cada vez que yo lo bese
cada vez que un niño llore
cada vez que tu otra vez sueñes
junto a las olas de la mar.. 
 

Marta Zabaleta(c).London, UK
 22 de julio 2002-22 de mayo 2004