-Muere, rojo-



Dedicado a la memoria de las personas que fueron obligadas a
exiliarse, entre ellos a los 'niños de la guerra', a las guerrillas de
'maquis' que optaron por quedarse en España refugiados en las
montañas, a todos aquellos que fueron torturados o encarcelados por
motivos políticos durante el régimen franquista. También a los
familiares de los fusilados republicanos que quieren exhumar sus
cadáveres de las fosas comunes para darles un entierro digno. Y muy
especial y emotivamente a los 1.907 fusilados en Teruel, en cuyo
monumento erigido en su honor, reza el epitafio: "Si nos olvidáis será
cuando realmente moriremos". Porque ellos no tienen ni remedio ni
vergüenza; pero yo a pesar de no tener justicia y tener perdón, no
olvido.





Isabel Allende en su país inventado
Yo en mi país pandereta desmemoriado
Lleno de insensibles e insensatos
A pesar de tantos años que han pasado.

Las familias que aun cenan miedo
Y ellos que llaman a la puerta
Que te llevan fuera, que te alejan
Te golpean, ordenan, insultan, vejan.

No lloras, les das rabia, se ensañan
No les satisfaces, te disfrutan
No les sirves, te escupen
Y ...

Un estúpido, sonriente fascista
Obediente, sumiso del terrateniente
Brutal, asesino con los campesinos
El mas horrendo de los monstruos
Habla a tus espaldas: -Muere, rojo-
Suena un disparo lastimero
Tu familia se viste de negro.

Pero no has muerto, has de ganarte el tiro de gracia
Y por eso, antes del alba, cavas tu propia tumba
En una cuneta, donde años mas tarde, de heces y orines
Vaciarán sus intestinos con una socarrona sonrisa.

La caridad cristiana de las alimañas, un cura
Merodea a tu alrededor, cual cuervo ávido de carroña
El crucifijo en una mano, el arma de fuego en la otra
500 años antes en las Américas, ahora aquí en España.





Arrepiéntete, dice, un nicho, tus restos, unas flores
Pero no te rindes, luchas por tu vida. ‘Te arrepientes?’ ‘No’ Conviertes la memoria en reconciliación Les perdonas, a todos, por todo.

Sientes el cañón de una pistola en tu cráneo
El dolor y un gran estallido de luz te inundan
Piensas en Ella mientras yaces en el suelo
La vida se te escapa, fría y liquida.

Y Ella ya acostumbrada, va, y te arropa
Y te alivia, y te mece
Y te llora, pues le dueles
Y sabe que te pierde, como a tantos otros.

Con las cartillas de racionamiento
Te fabrica unas alas de cartón
Tu espíritu liberado y liberal vuela
Y allí solo queda un cuerpo, azulado.

Un corazón rojo a la izquierda.

Aunque no esta solo, otros mil y pico
Enterrados en el olvido de la inconsciencia
En un pueblo acallado de la vieja sorda Europa
Le acompañan por inercia.

Fueron tus últimos recuerdos
Aquellos niños dejados en casa
Aquel amor que quedaba en soledad
Y el qué sería de ellos.

Familias destrozadas
Niños huérfanos, mujeres enviudadas
La siesta, los toros, un olé.
Dicen que un príncipe se casa.

Por qué en el Olvido hay lugar para el olvido?
Por qué nos orinan encima,
Nos dicen que llueve y les creemos?
No es hora ya de asumir la Historia,
de perder el miedo al pasado?
 

 

CHERIE

(España)