La voz nos seduce,
como encantador de serpientes
con cálidos suspiros
ronroneo de gatos complacidos
que se enganchan a nuestros sentidos
y nos elevan cual cometas
en destellos de mil colores.
Es navegar en nubes de algodón
sin rumbo ni final,
abriendo las puertas de par en par
a un mundo que nos hechiza.
¿Cómo negar la evidencia de lo que nos atrapa y encela?
Isabel Miralles
NO QUIERO
No
quiero palabras tiernas
que se
enredan en el corazón
y
hacen florecer la ilusión
en
tierra fecunda de esperanza.
No
quiero, te quieros,
vivos,
apasionados,
que
aprisionan los sentidos
en
esperanzas vanas.
No
quiero la luna,
en
bandeja dorada,
que me
recuerde el brillo
de tus
cabellos de plata.
No
quiero noches de amor
enredadas entre sábanas,
robadas al alba,
de
pasión bañadas.
No
quiero que me digas
que me
quieres,
si por
mí no mueres,
ni lo
sientes con desesperación.
Sólo
quiero
lo que
siente tu corazón.
Sin
falsas esperanzas,
ni
palabras vacías,
de
verdadero amor.
Isabel Miralles