Irak: Habían hablado con ellos poco antes del tiroteo
IPS

 

WASHINGTON.- Las tropas de EEUU acabaron, ayer, con la vida del cámara de la agencia Reuters Mazen Dana, según ha confirmado el Pentágono, que achaca el tiroteo a un 'error de identificación'. El técnico de sonido que le acompañaba asegura que los soldados les conocían, sabían que eran periodistas, y que incluso, habían hablado con ellos sólo unos minutos antes del incidente.

El periodista palestino resultó muerto el pasado domingo por la tarde cuando filmaba en los aledaños de la prisión de Abu Gharib, próxima a Bagdad.

La última toma de Dana fue la imagen de un tanque de EEUU dirigiéndose hacia él, según informa la edición digital de la BBC. Poco después, se oyeron dos disparos y el cámara cayó al suelo tras recibir un impacto en el pecho. Mazen Dana fue trasladado a un hospital norteamericano pero murió en el camino.

Su técnico de sonido, Nael al-Shyoukhi, asegura que los soldados les habían visto, conocían sus identidades, su labor y que incluso habían hablado con ellos antes del tiroteo.

La víctima, de 41 años y padre de cuatro niños, trabajaba para la agencia Reuters desde hacía más de diez años, principalmente en Hebrón, al sur de Cisjordania, de donde era originario.

La cámara, un lanzacohetes

El teniente coronel Ken McClellan, portavoz del Pentágono, ha admitido que no disponen de detalles sobre el suceso, pero que pudo tratarse de un error de identificación. "El incidente está en fase de investigación. En principio no fue evidente que se tratase de un periodista", añadió.

Sin embargo, el capitán de la marina Frank Thorp, portavoz del jefe del Estado Mayor Conjunto, declaró en Washington que "los soldados del Ejército se enfrentaron con un individuo que creían que les apuntaba con un lanzacohetes. Resultó ser un cámara de Reuters".

Los periodistas habían acudido a la cárcel después de que el Ejército de EEUU fuera víctima de un ataque con fuego de mortero la noche del sábado. En el asalto murieron seis presos iraquíes y otros 59 resultaron heridos.

La Federación Internacional de Periodistas (FIP) reclamó al Pentágono una investigación "pública e independiente" y advirtió de que la muerte de Dana es "una prueba más de que lo que parece ser una casual indiferencia de los mandos militares hacia la seguridad de los periodistas".

En este contexto, la FIP volvió a calificar de "cínico encubrimiento" el informe recientemente difundido por el Gobierno norteamericano sobre el incidente del pasado 8 de abril en Bagdad, donde resultaron muertos el cámara español José Couso, de Telecinco y el ucraniano Taras Protsyuk, de Reuters.

Los periodistas rechazan la versión del Pentágono y piden que se aclare la muerte de Dana (agencias)

Bruselas. -- La Federación Internacional de Periodistas (FIP) ha exigido una investigación "independiente y abierta" sobre la muerte, por disparos de las tropas estadounidenses en Irak, del periodista palestino Mazen Dana. La petición se produce unos días después de que la FIP acusara al Pentágono de "encubrir de manera cínica" dos ataques anteriores en que murieron otros reporteros.

Dana, que trabajaba para la agencia de televisión de Reuters, falleció el domingo por disparos de soldados norteamericanos cuando filmaba en el exterior de la prisión de Abu Ghraib, al oeste de Bagdad, donde fallecieron 6 iraquís en un ataque de morteros.

El Pentágono ha reconocido que fueron sus hombres los que dispararon y mataron al palestino, pero ha alegado que fue un error, porque los militares confundieron la cámara con un lanzagranadas.

La versión del Pentágono

La FIP ha rechazado esta versión alegando que era pleno día, que el equipo de cámaras había avisado a los militares acerca de su misión y que había recibido el permiso de rodar desde un puente cercano.

El secretario general de la FIP, Aidan White, ha dicho que la muerte del cámara palestino "es otra prueba trágica de lo que parece ser una actitud de indiferencia en cuanto a la seguridad de los periodistas por parte de los militares".

Ha añadido que, a pesar de los esfuerzos de los periodistas por identificarse y pedir de antemano permiso a las unidades militares para poder trabajar, éstas les siguen disparando.

El secretario general de la FIP ha destacado que "se hubiera podido evitar esta tragedia" y ha exigido: "Saber qué pasó y por qué, pues no aceptamos que se pase de alto como otro incidente lamentable en el caos de la guerra".


 

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