NELA 

 

A quién puede importarle

             que estos poemas puedan servir

      hoy es el funeral de un gato

      Nela con su rostro de mujer

aguarda una carta

descifra el nombre de las calles

enfermas de otoño

         escucha el golpe del agua de la canilla

Nela ... siempre Nela

                   tendrá las ventanas de su cuarto cerradas

leerá un diario

  aunque tenga que apagar la luz

   Nela camina frente al mar

   contempla una estrella

         El mar humedece los pies de Nela

             el nombre de Nela me trae recuerdos

                  y son como pájaros de algún planeta extraño

Nela quiere tener un hijo

     colocarse una flor en los cabellos

o acariciar un gato

        Nela no puede sentarse en los bancos

     de las plazas los domingos por las tarde

piensa en las clínicas psiquiátricas

 en los médicos en los casos urgentes

A Nela le duele el mundo

las palabras de Nela se le quiebran

en la garganta

      El corazón de Nela tiene la forma

de un continente oprimido

          Nela recuerda las calles de Buenos Aires

cuando escucha un tango

o la marcha militar de una emisora

            Esta vez Nela está como nosotros en su cuarto

          con las ventanas cerradas y la luz apagada

En el almanaque de Nela

los feriados son como consignas

los zapatos de Nela se han gastado

en las veredas de Montevideo

Las casas bostezan tristemente

            en el sobretodo de Nela se ha quedado el invierno

junto al boleto capicúa que tomó en Retiro

Los ojos de Nela aunque no los conozco

       me hacen recordar no se por qué a Riquil-dá

Los dedos de Nela quedaron estampados

en los sumarios policiales

El país de Nela es un país gris

porque a cada hora a esta misma hora

Córdoba es una ciudad sitiada.

                

(C) AMARO NAY

CORDOBA

                             

fragmento del poema original de AMARO NAY-en los archivos de lexia

 

 


 

Me es lícito

sobrevivir ante tanta

injusticia

algunas veces sí

me es lícito

el amor como también

como escribir un poema

y porque no también

me es lícito la muerte

 

(c)   AMARO NAY  

 


Las puertas se han quedado abiertas

qué nos podrán decir si aún no hemos llegado

         la vida se detiene entre las horas

las palabras se desvían de los labios

se repite mi cifra conjunto de existencias

donde guiar el viento a donde tal vez lejos

cuántos números tenemos que soportar

 

(c)   AMARO NAY  

CORDOBA