Hart Crane

 

 

                                                         Traducción e introducción : Raúl Racedo

 

 

 

 

 

                                                  

 

                                                

 

 

 

 

 

 

Clarence Arthur Crane era el padre de Hart. También un exitoso hombre de negocio que pudo acumular una buena porción de dinero al incursionar en el rubro de los caramelos .Se dice que llegó  a tal asunto después de inventar el salva vidas. Cosa curiosa: en ningún momento se le ocurrió calzarse uno para librarse del problema que le significó caer en el maremoto matrimonial celebrado con Grace.

 

Grace Crane era madre de Hart . Asimismo, contrincante de Clarence en el cuadrilátero de dos plazas donde ambos tenían por costumbre boxearse cada vez que lo consideraban necesario.

 

Cuando digo “cada vez que lo consideraban necesario” quiero decir “siempre que lo consideraran adecuadamente necesario”.

 

Piña va piña viene,  como los enfrentamientos prometían culminar en tragedia, Clarence y Grace se divorciaron en 1916  .

 

 Gracias a esto el ambiente se volvió más apacible en el vecindario. Pero poco tiempo después el desapacible Hart Crane decidió dejar de perder tiempo en la escuela tanto como en el vecindario que para entonces se había vuelto estiradamente aburrido.

 

Entonces partió hacia New York City. Entre los años 1917 – 1924 estuvo dando vueltas y vueltas en el círculo New York  - Cleveland; trabajando como  mecanógrafo y también en la factoría de su padre.

 

Sentía a New York como su casa. Es la razón por la que la mayor parte de su producción poética se encuentra ambientada en tal lugar . Como dato accesorio para quienes se encuentren interesados en  conocer su inclinación sexual, les  tiro el siguiente dato:  Hart Crane fue gay.

 

Parte de su profundo amor por New York  City quizás sea resultado de la tolerancia que ésta  ciudad tenía por  la entonces próspera cultura gay.

 

Crane se sentía un fracasado. Por ello,  al mediodía del 26 de Abril de 1932,  de regreso a New York City desde México, después de haber sido golpeado por un miembro de la tripulación del barco en que viajaba, confirmó la idea de que no podía ser feliz en éste mundo debido a su condición gay y se suicidó saltando  al Golfo de México.

 

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Los poemas que van a leerse  muestran la ductilidad de Crane en el manejo de imágenes abstractas. Así mismos , las inteligentes construcciones gramaticales que producen un impacto en el oído del lector debido a  la utilización adecuada de la rección, nos sumergen en los distintos caminos que el autor se ocupo en recorrer con la finalidad de concretar la creación poética que seguramente debe haber acosado inteligencia de manera insistente .

 

 

 

                                                             

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Interior

 

It sheds a shy solemnity,

This lamp in our poor room.

O grey and gold amenity, --

Silence and gentle gloom!

 

Wide from the world, a stolen hour

We claim, and none may know

How love blooms like a tardy flower

Here in the day's after-glow.

 

And even should the world break in

With jealous threat and guile,

The world, at last, must bow and win

Our pity and a smile.

 

 

 

Interior

 

 

Esta lámpara dejó caer una tímida

Solemnidad en nuestro pobre cuarto.

¡Oh dorada y gris amenidad

Tristeza intensa y gentil!

 

 

A lo largo y ancho del mundo

Reclamamos las horas robadas ya que ninguno puede saber

Cuanto le agrada al amor florecer como una flor tardía

En los días posteriores a la incandescencia.

 

Y aunque el mundo deba despedazarse

Con celos y engaños

Al menos podrá  reverenciar y conquistar

Nuestra piedad con una sonrisa.

 

 

 

 

 

 

 

North Labrador

 

A land of leaning ice

Hugged by plaster-grey arches of sky,

Flings itself silently

Into eternity.

 

"Has no one come here to win you,

Or left you with the faintest blush

Upon your glittering breasts?

Have you no memories, O Darkly Bright?"

 

Cold-hushed, there is only the shifting moments

That journey toward no Spring -

No birth, no death, no time nor sun

In answer.

 

 

 

 

 

 

Al Norte del Labrador

 

Una tierra de hielo inclinada

Abrazada por el yeso de los grises arcos del cielo

Se arroja silenciosamente hacia la eternidad.

 

“¿Ninguno vino hasta aquí a conquistarte

O a dejarte tímidamente sonrojada

Sobre tus resplandecientes pechos?

 Oh  brillante oscuridad ¿ no tenés memoria ?”

 

El frío silencio es solo el momento cambiante

En ése viaje hacia la no Primavera –

Ni nacimiento, ni muerte, ni tiempo ni sol

En la respuesta.

 

 

 

 

 

 

 

 

Voyages II

 

 

 

--And yet this great wink of eternity,

Of rimless floods, unfettered leewardings,

Samite sheeted and processioned where

Her undinal vast belly moonward bends,

Laughing the wrapt inflections of our love;

 

 

Take this Sea, whose diapason knells

On scrolls of silver snowy sentences,

The sceptred terror of whose sessions rends

As her demeanors motion well or ill,

All but the pieties of lovers' hands.

 

 

And onward, as bells off San Salvador

Salute the crocus lustres of the stars,

In these poinsettia meadows of her tides,--

Adagios of islands, O my Prodigal,

Complete the dark confessions her veins spell.

 

 

 

Mark how her turning shoulders wind the hours,

And hasten while her penniless rich palms

Pass superscription of bent foam and wave,--

Hasten, while they are true,--sleep, death, desire,

Close round one instant in one floating flower.

 

Bind us in time, O Seasons clear, and awe.

O minstrel galleons of Carib fire,

Bequeath us to no earthly shore until

Is answered in the vortex of our grave

The seal's wide spindrift gaze toward paradise.

 

 

 

 

Viajes II

 

 

--Y  aún en éste parpadeo de eternidad

De inundación sin bordes, sotavento sin trabas

Las mismas sabanas y  cortejos donde

Su vasta y silenciosa combadura  hacia la luna

Sonríe con la envolvente inflexión de nuestro amor;

 

Toma este mar en cuyo diapasón tañen

En pergaminos de plata níveas sentencias

El cetro del terror de cuyas sesiones arranca

Señalando en su sano o enfermo semblante

Todo excepto la piedad de las manos de los amantes.

 

Y hacia adelante las distantes campanas de San Salvador

Saludan al azafranado lustre de las estrellas

En ésa florecientes praderas de sus mareas,--

Adagios de islas, oh mi prodiga

Completan las oscuras confesiones que sus venas derraman

 

Y señalan cómo gira sus hombros en el viento de las horas

Mientras precipita  sus ricas palmas sin dinero al

Transcurrir  títulos de espumas encorvadas y olas que se

Apresuran mientras  sean verdad sueño, muerte, deseo

Al acercarse un instante alrededor de una flotación de flores.

 

 

Guárdanos en éste instante, Oh clara Estación y temor reverente.

Oh galeones cantores del abrasador Caribe

Déjennos en la costa no terrenal antes

De que vuestra respuesta en el vórtice de nuestra tumba

Derrame el amplio sello del rocío del mar al contemplar el paraíso