Guia Poética de Buenos Aires
Textos : José Muchnik
Ilustraciones : Ricardo Curchi
El jueves 19 de Diciembre a las 18 h en el Bar Homero Manzi (esquina de San Juan y Boedo) FUE PRESENTADA,
con acompañamiento de tango Y GRAN EXITO la Guia Poética de Buenos Aires.
Auspiciada por la Secretaría de Turismo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
« Barrio plateado por la luna
rumores de milonga
es toda mi fortuna… »
Melodía de arrabal
Mario Batistella y Alfredo Le Pera (letra y música)
Noche
que va quebrándose en formas
Ciudad
que va arrojando al mundo
renacer de seres y cosas
Tango y Madrugada
tomados de las alas
…..
posando suavemente sus desvelos
y ya delgado el surco
de los últimos compases
derraman nuevas luces
del río entre las calles.
Tango y Madrugada
cielos que se abren
postigos que se cierran
ritmos de engranajes
vapores de la fiesta
La Boca, Palermo
Mataderos o Recoleta
…..
un solo punto
la ciudad encierra
Caminante
detente en este punto
Un niño sube al tren
con golosinas y penas
……
un hombre vende café
una mujer espera
Los próceres defienden
sus pedestales con firmeza
…..
algunos globos se desinflan
el obelisco se despereza
Caminante
detente en este punto
cuando tango y madrugada
en suave remanso llegan
…..
algo más que un compás
…..
algo más que un enjambre
de cortes y quebradas
entreverados en el aire
Tango y Madrugada
…..
magia indescifrable
de un delirio
…..
llamado Buenos Aires
« Brillando en las noches del puerto desierto,
como un viejo faro, la cantina está
llamando a las almas que no tienen puerto
porque han olvidado la ruta del mar. »
Aquella cantina de la ribera
José Gonzalez Castillo (letra)
Cátulo Castillo (música)
En algún lado está...más allá del entrevero de bares y avenidas...mas allá de alfiles y torres atravesando casillas y diagonales...más allá de tierras ganadas o copas vacías..en algún lado está el líquido límite de una ciudad que quiso olvidarlo...líquidas las almas inmigrantes, líquidas las ilusiones traídas, líquidos los dolores acarreados...la Ciudad le dio la espalda y buscando tierra firme se marchó.
Señor caminante, acérquese a las márgenes del Plata...deje sus ojos derivar sobre las aguas...podrá atisbar entre brumas el nacimiento del estuario, imágenes flotando en ánforas de barro.
Espacio
voces en el aire
figuras en el limo
Cabelleras revueltas
ni torres de los ingleses
ni plaza Miserere
ni calle Corrientes
ni melodías de tango
ni pizza a la calabresa
ni canyengues lunfardos [1]
Cabelleras revueltas
de vientos trenzados
de aguas rebeldes
de notas silvestres
Cabelleras revueltas...tal vez era ese el nombre del río que ya borraron...el nombre en idiomas que aquí danzaron antes que los potros...¿Cómo ondularían cabelleras revueltas en querandí? [2] ¿Cómo pronunciarían este río antes que la pólvora?...Ya ve señor caminante éste no es un río mas una líquida herida que trató de olvidarse. Conserve los párpados entornados, podrá tal vez contemplar las fundaciones de la ciudad.
Transcurrían treinta y seis años del siglo dieciséis cuando Pedro de Mendoza en nombre de Dios y de los Reyes, bajo el signo de cruces y de espadas, clavó las primeras peinetas en estas costas hirsutas..."Puerto de Nuestra Señora Santa Maria del Buen Ayre" fueron bautizadas. Cuatro siglos más tarde el ya tradicional obelisco sería erigido para conmemorar la fecha y el olvido. Mas los salvajes se atrevieron a decir esto es nuestro, este nuestro idioma, estos nuestros cabellos, arrancaron peinetas, desataron vientos y arrasaron el Puerto de Nuestra Señora. Así fue señor caminante, pasaron muchas mareas, muchos soles sagrados, muchas danzas de luces festejando amaneceres. Cuarenta más cuatro fueron las circunvalaciones de la tierra en el universo aquel hasta que Juan de Garay, cientos de vacas y caballos, fieles de Dios y de los Reyes, jurando sobre cruces y espadas, dan por cumplida la segunda fundación : " Ciudad de la Santísima Trinidad, Puerto de Santa María de los Buenos Ayres".
Señor caminante, ahora puede contemplar esa aldea.[3] Vaya recojiendo la mirada entre camalotes y afluentes que fueron revelando la historia de las aguas. Podrá comprobar entonces que fueron muy numerosas las fundaciones de esta ciudad[4]. Mas no olvide, que todo comenzó con el río, el río cuyo nombre borraron. No se preocupe si la corriente se lleva sus ojos, ya volverán con otras aguas o tal vez con un leve cambio de humedad en la mirada. Usted cerrará esta guía y se irá, nosotros quedamos leyendo, buscando en páginas nuevas la fundación de una ciudad llamada Buenos Aires.
“¡BuenosAires!…Para el alma mía
no habrá geografía
mejor que el paisaje…de tus calles,
donde día a día me gasto los miedos,
las suelas y el traje…”
Buenos Aires, vos y yo
Eladia Blázquez
(letra y música)
Muy largas, como la calle Rivadavia…pies chapaleando en el río y brazos hacia el oeste…ahí donde luces pisaban estribos de la pampa y se alejaban montando sombras no domadas… cuando los nombres hablaban aún de las cosas…de flores en Flores…de cuchillos en Mataderos…
Muy cortas, como el pasaje San Lorenzo …donde corría un arroyo entre moradas coloniales, toscos corralones y traquetear de carretas … un día el arroyo fue entubado[5]como tantos peces e ilusiones que las aguas traían…
Muy anchas, como la Avenida Nueve de Julio… creía de niño que había nacido ancha, hasta escuchar un viejito que decía “aquí yo vivía…” señalando el centro de la manada de automóviles…“entre Cerrito y Carlos Pellegrini demolieron todo… por supuesto que protestamos…”[6]. Así surgió…de un hachazo en el muslo de la ciudad, como un Dios griego, uno de los orgullos nacionales : “la avenida más ancha del mundo”.
O muy coquetas, como todas esas calles que esperan su mirada para probarse nuevas blusas y capelinas. Ya ve señor caminante, las calles como huellas vivas… nos recorren…las recorremos…
la misma calle
con los mismos jazmines
con las mismas ansias
de imaginar futuros
…
mas una brisa se inclina
y ya no es la misma
la misma catedral
con la misma penumbra
con el mismo dolor
inclinado entre las naves
…
mas una luz se diluye
y ya no es la misma
el mismo buzón
con la misma sonrisa
con el mismo pecho
acarreando agueros
…
mas un mensaje duda
y ya no es el mismo
calles
…
eternas
…
efímeras
…
los pasos siempre
En este instante
en esta calle
[1] Lunfardo : idioma popular (« argot », « slang »…) nacido en Buenos Aires hacia fines del siglo XIX, fruto de la immigración y del mestizaje del español, con expresiones de origen italiano (incluído dialecto como el napolitano o el genovés…), francés, portugués, etc.
[2] Querandíes : población que habitaba en las márgenes del Rio de La Plata antes de la conquista.
[3] La ciudad se ordenó en torno a la Plaza Mayor, hoy Plaza de Mayo. Su trazado comprendía un rectángulo de 15x9 manzanas. El lado mayor orientado de Norte a Sur en forma paralela al río, el lado menor orientado de Este a Oeste
[4] En el año 1776 la ciudad de Buenos Aires contaba con 27.000 habitantes. Al ser declarada capital del Virreinato del Plata, en dicho año, y adquirir un lugar estratégico en el comercio regional su población aumentó sensiblemente, llegando a 177.000 habitantes en 1869. Pero fue la revolución industrial, la primera guerra mundial y los pogroms de principios del siglo XX en Europa del Este que transformaron Buenos Aires en tierra de esperanza. Entonces cambió radicalmente la fisonomía y la cultura ciudadana, su población en 1930 alcanzaba 1.500.000 habitantes, más 500.000 en los alrededores de la ciudad.
[5] Se trata del arroyo Tercero del Sur que bajaba de la actual Plaza Constitución hacia el río. Fue entubado en 1865.
[6] El proyecto de construcción de la Avenida 9 de Julio data de 1911. Luego de un largo período de juicios y desalojos su construcción comenzó en 1937, derribándose todas las manzanas comprendidas entre Cerrito y carlos Pellegrini.
TEXTOS JOSE MUCHNIK